Karina Schwartzman desarrolló su tesis de maestría titulada “Huerto Tlatelolco: espacio de regeneración social y ambiental” para obtener el grado de maestra. Su investigación se basó en el Huerto Tlatelolco, ubicado en el terreno que ocupó la Torre Oaxaca, edificio que sufrió fracturas durante el terremoto de 1985 en la Ciudad de México y posteriormente fue derribado. Por Joel Enrriquez*
El Huerto Tlatelolco se localiza en la Unidad Nonoalco Tlatelolco: Paseo de la Reforma, casi esquina con Eje 2 Manuel González, núm. 742.
Dada su ubicación, podemos considerar al Huerto Tlatelolco como un espacio restaurado. En el mundo prehispánico, Paseo de la Reforma fue una zona de milpas transversales mexicas-aztecas (documentadas en fotografías del Sistema de Transporte Colectivo Metro), que sostuvieron alimentariamente a una población durante más de cinco mil años.
Cuando desarrollamos la agricultura y dejamos de ser nómadas, en Mesoamérica, hoy México, surgieron algunas de las llamadas civilizaciones originarias; esto con base sobre todo en el maíz (y la milpa) un cereal que hoy en día amasa más de cinco mil años de selección sexual a manos de quienes lo hemos cultivado, y que es parte de los cinco granos de mayor importancia en el mundo (maíz, trigo, cebada, avena y arroz).
Somos parte de las civilizaciones originarias, junto con China, Egipto, Valle del Indo, Mesopotamia, Los Andes, entre otras, como documenta Miguel León-Portilla. Contamos con numerología propia, matemática, geometría, formas de gobierno, una cosmovisión particular y avances en arqueoastronomía, como el Castillo de Chichén Itzá: su base cuadrada encima de un círculo.
Jacques Soustelle, del Colegio de Francia, afirmaba: “Los mayas son los griegos de su tiempo”.
El Dr. Ismael Arturo Montero documenta en su proyecto Arqueología Extrema la sincronía de distintas pirámides en México y su armonía con el entorno, donde se revela el gran mensaje de los antiguos mexicanos: el orden social como base de la convivencia humana.
Karina Schwartzman muestra, mediante una fotografía térmica y una lámina bioclimática, la variación de temperatura y el beneficio inequívoco del huerto hacia la calle, impactando a más de 2,500 personas. En un planeta que ya rebasó el 1.5 °C de aumento de temperatura global (2023), la comunidad científica advierte que, de superar los 4 °C por encima de lo normal, la vida comenzará a colapsar en el globo terráqueo.

Víctor Medina Gorosave, ganador de una mención honorífica en el Premio Walter Reuter de Periodismo (2017), logra una fotografía térmica en el 2024 en Mexicali donde muestra temperaturas de hasta 52 °C, capaces de reblandecer el asfalto. En 2017, la DW de Alemania documentó cómo una ola de calor provocó el pandeo de vías ferroviarias y el secado de un río de más de 30 km. CNN señala que Medio Oriente se calienta dos veces más rápido que otras regiones del planeta.
Incluso se cuestionó a la presidenta de México sobre si nuestro país se calienta más rápido que otros: ¿alguien recuerda la respuesta?
La UNESCO comenta en 2024 que los árboles colocados estratégicamente en las grandes ciudades pueden regular la temperatura hasta en 8 °C. El Huerto Tlatelolco lo logra con 9.5 °C.
Un descubrimiento. Un hallazgo.
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Gabriela Vargas Romero, fundadora del Huerto Tlatelolco, desarrolló previamente el proyecto “Sembradores Urbanos” junto a sus compañeras Lily y Karo. Ella relata que, al convertirse en madre, surgió la necesidad de sembrar lo que comía; así nació el huerto urbano como proyecto, con más de 17 años de trayectoria.

El Huerto Tlatelolco es considerado “un oasis en medio de la gran ciudad” por la Society of Journalists and Writers Foundation (JWF), en Estados Unidos.
El huerto urbano Tlatelolco no solo es un ecosistema que regula la temperatura en la ciudad de concreto que, si fuera un país, sería el tercero más grande del mundo (Noticiero Científico Cultural, 2017); la masa creada por el ser humano supera ya en gigatoneladas a la materia viva del planeta, sino que, como espacio restaurado, alberga un bosque comestible único en su tipo: siete especies de árboles frutales, un banco de semillas que en 2022 registraba al menos 60 variedades y que en 2024 alcanzó las 200.
Este hecho es especialmente relevante ante el latente peligro del monopolio de las semillas por medio de las transnacionales como Monsanto, hoy propiedad de Bayer.
Henry Kissinger, “Quien controla los alimentos, controla a los pueblos”.
En Estados Unidos se lleva a cabo una demanda de más de 200,000 ciudadanos contra Monsanto por los daños provocados por herbicidas como Roundup, que contiene glifosato. ¿Será posible una demanda global por la devastación-contaminación de ecosistemas-biodiversidad-fauna-salud-humana-planetaria?
El fotoperiodista Christopher Rogel Blanquet presentó en 2024 su libro “Dulce Veneno” en World Press Photo, donde documenta los daños provocados por pesticidas en trabajadores agrícolas, que van desde la ceguera hasta malformaciones y embarazos prematuros.
https://www.rogelblanquet.com/
Ante la sexta extinción masiva de especies (Antropoceno; Paul J. Crutzen, 2003), contar con un huerto que integra un bosque comestible con más de 117 plantas para ingesta, 62 especies de insectos, 19 tipos de aves, 5 anfibios, una culebra, un pato y un perro, cobra un valor incalculable. Muchas de estas especies están amenazadas por la urbanización, el cambio de uso de suelo, pesticidas, herbicidas, transgénicos y especies invasoras como el gato (Felis catus).
https://www.nationalgeographic.com/animals/article/caught-by-cats-birds
Una sola especie, la humana, ha provocado la extinción de múltiples especies de seres vivos, así como de ecosistemas; un colapso de la biodiversidad global en menos de 50 años; procesos que antes tomaban siglos, hoy ocurren en décadas. Las cinco extinciones masivas previas estuvieron separadas por largos periodos de tiempo. La que acontece en nuestros días, en cambio, avanza a pasos desaforados, sin que quede muy claro que los intereses geopolíticos quieran hacer mucho por evitarlo. Así que solo nos queda la iniciativa comunitaria, y los huertos urbanos podrían ser parte integral de la solución
*Joel Enríquez Sánchez. Fotoperiodista de soluciones (solutionjournalism.org), alfabetización mediática (ic4ml.org) y prospectiva. Especializado en el Antropoceno. En 2022 realizó un fotorreportaje de soluciones, pionero en México, que muestra el largo aliento que debemos comenzar: “La gran marcha de la humanidad”, de David Alfaro Siqueiros.




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